martes, 25 de septiembre de 2007

Se extiende la carestía antes del aumento a las gasolinas: BdeM



Inflación de 0.62%, en la primera quincena de septiembre, la mayor
alza en ese lapso desde 2001

Juan Antonio Zúñiga e Israel Rodríguez
FOTOGRAFÍA: OEM

A la espera del impacto que tenga en la inflación el aumento impositivo a las gasolinas aprobado por las fracciones parlamentarias de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, el Banco de México (BdeM) informó ayer que durante la primera quincena de septiembre los precios al consumidor se elevaron 0.62 por ciento en promedio, la mayor alza para un periodo similar desde 2001.
Con esto, el incremento anual de la inflación por objeto del gasto se situó en 3.99 por ciento, pero con marcadas diferencias en los precios al consumidor por tipo de productos y de servicios.
Por ejemplo, dentro de los precios “administrados”, cuya alza anual fue de 4.03 por ciento en la primera quincena de septiembre, el aumento en el precio de la gasolina Magna ha sido de 4.25 por ciento y el de Premiun de 8.55.
En su medición anual, de la primera quincena de septiembre del año pasado a la misma fecha de 2007, los precios de los alimentos se incrementaron 6.54 por ciento en promedio. Pero en particular la situación es distinta: la leche en polvo se encareció 15.14 por ciento; el pan blanco, 9.14; los aceites comestibles, 11.36; el huevo, 10.17; el pollo en piezas, 13.19, y el humilde hígado de res, 8.34 por ciento, entre otros alimentos de consumo generalizado.
Los contrastes, por el tipo de dieta, también son notables. Según los informes del banco central, el bistec de res tiene un aumento anual de 5.55 por ciento pero las vísceras –bofe, corazón, tripa gorda– encarecieron 10.12 por ciento en términos anuales.
Por el lado de los servicios “concertados”, el aumento anual de los precios fue de 2.30 por ciento en promedio. Pero los derechos por el suministro de agua se incrementaron 5.52 por ciento, los pasajes de autobús urbano 5.75, y la línea telefónica 5.75, aún cuando los servicios de telefonía local, larga distancia nacional e internacional no registraron aumento.
Desde el pasado 5 de septiembre, el gobernador del BdeM, Guillermo Ortiz, advirtió que el nuevo impuesto a los combustibles propuesto por el PAN, “tendrá una repercusión negativa en la inflación”, y puede contaminar la formación de precios”.
Polémica inflacionaria
La carestía se extiende antes de que comience el aumento progresivo en el precio de las gasolinas, cuyo arranque depende de la decisión que tome el Ejecutivo federal. Entre tanto, el impacto que esas alzas tengan en la inflación, y de ésta en el deterioro del poder adquisitivo del dinero ha dado paso a una fuerte polémica.
El secretario de Economía, Eduardo Sojo, aseguró que no existe ningún motivo para que se presente una escalada de precios, desechó que el impuesto a la gasolina vaya a impactar en la economía de los mexicanos y señaló que la inflación en la canasta básica es de apenas 0.86 por ciento. Pero como medida preventiva, dijo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificará sus operativos para evitar abusos en contra de los consumidores.
Para evitar un nuevo incremento en lo que resta del año, Sojo aseguró que la Secretaría de Economía definirá en octubre si es necesario abrir la frontera durante el tiempo necesario para que los harineros traigan los insumos necesarios del país que les ofrezca mejor precio. Detalló que los mexicanos compran de forma regular harina de Estados Unidos y Canadá, pero ante las condiciones del mercado internacional, habrá que conocer las condiciones de cosecha de grandes productores de trigo como Australia.

FUENTE: La Jornada Online
Martes 25 de Septiembre de 2007
(Haz Click en el título para ir a la nota original en el portal de la Jornada)

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